Operación MaBell

por Fernando Herrera Fernández

Sólo faltaba un metro. Se impulsó con los codos y las rodillas para tratar de alcanzar el muro pero la arcilla se desmoronó y sintió como se hundían sus manos en la tierra.

Volvió a medir la distancia: seguía faltando un metro.

El ruido era espantoso porque los helicópteros volaban bajo.

Trataba de hablar por teléfono cuando éstos se alejaban pero, aun así, las ametralladoras que estaban en el puente disparaban casi constantemente. Miró el muro: necesitaba ponerse del otro lado para poder protegerse.

-Esta va a ser una operación limpia, "clean operation"- les había dicho el sargento Duncan-, "clean operation".

Se iniciaron otros estallidos cerca de él. Identificó de inmediato las explosiones de los "AC-130" de los "Green Berets" que trataban de evitar que llegaran los "PDF" al aeropuerto de Tocumen. Eran los invencibles "Green Berets".

-Que no pase nadie por este puente - había oído decir al oficial- porque si los PDFs llegan al aeropuerto van a cazar a nuestros paracaidistas como patos ... "our parachuting rangers landing there would be sitting ducks."

Siempre era así: pensaba en español y pensaba en inglés. Desde la "elementary school" le habían prohibido hablar español pero, no podían prohibirle pensar como se le pegara la gana.

El era Sammy pero también era Samuel. Sammy Gomez, así, sin acento en la o. Soldado perteneciente a los "Marines" de la USA, comisionado especialmente a la "Operación MaBell", porque sabía hablar español. Su misión era hablar por teléfono a los comandantes de la "PDF" para convencerlos de que no opusieran resistencia. Advertirles que, si no se rendían, los "AC-130H Spectre" dispararían sus cañones dobles, con sus balas de "105-mm howitzers" y sus "40-mm Boffors" para hacerlos trizas.

Sammy no pertenecía a los "Green Berets". Tampoco a los "Rangers, SEALs, Delta Force o Air Force Comandos" que participaban en la invasión. Era un simple "marine" que sabía hablar español y por eso estaba allí para decirles a los oficiales enemigos que se rindieran, en su propio idioma.

- Escúchame, chico - dijo en la bocina portátil- no tenemos nada contra tí, viejo. Queremos a Noriega. Nomás a Noriega. Mira por tu ventana, chico. Los cañones te van a volar. Entrega tus armas y salvará ás muchas vidas.

Hablaba bien el español. Lo practicaba cuando visitaba a la abuela y a sus tías en Florida que nunca aprendieron el inglés.

También, porque le gustaba ver la televisión en español donde aparecían personas como sus padres y sus abuelos...

Los "Green Berets" seguían defendiendo el puente. Debía ser "Hell" allá á porque seguía escuchando explosiones y gritos que incluso parecían estar más cerca... y los helicópteros y los aviones. Se sentía aturdido.

-Escúchame, chico - dijo -, no tenemos nada contra tí, viejo. Se volvió a impulsar contra la arcilla y por fin pudo trepar al muro, sosteniendo el teléfono portátil y su "M-16" en la mano derecha.

-"Lay down your arms! back, back!" -oyó que le gritaban.

-No tiren -gritó- ¡no tiren, soy soldado americano, soy...!

Su último pensamiento fue que estaba prohibido hablar en español en la "elementary school".