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Bendito sea el venero de amor en el que abrevó Teresa de Calcuta. Rico manantial de donde emana la riqueza espiritual de quien sabe dar. Saber dar, es fuente de Luz Divina que entrelaza los hilos sutiles de la solidaridad humana. El vestido orgánico de Teresa de Calcuta se gastó, se transformó, se disgregó, pero aquí tenemos su Espíritu: Su Espíritu subsiste, y cuando su tumba se cerró sobre su muerte, se abrió el firmamento. Lo que aquí nosotros tenemos por fin, no es más que el comienzo. Esa semilla de caridad que sembró Teresa de Calcuta, fertilizada con el amor a sus semejantes, comienza a dar frutos; y aquí, tenemos una consecuencia de su fuerza espiritual. ¡Se requiere de tan poco para dar tanto! Quienes aquí hacemos presencia física, necesitamos tomar conciencia de que la obra material de este albergue, es tan solo una referencia en el espacio urbano, y que la verdadera obra, la riqueza de este proyecto, esta en aquello que nada nos cuesta, y, que ni por darlo, se consume: Amor. Amor es manantial que al darlo se regenera geométricamente. Experimentar esa hermosa sensación de nuestra presencia espiritual henchida, por servir a nuestros semejantes, nos llenará de un gozo indescriptible. Ese gozo que sienten Jorge Pesqueira y las hermosas gentes que en sus tareas lo acompañan. Ese gozo indescriptible que genera la energía de saber dar, y que nos predispone para reincidir en el ánimo de dar... y dar. actitud incomprensible para quienes no lo han experimentado. Aquí y ahora, en esta obra dedicada a la espiritualidad de Teresa de Calcuta, ha de realizarse el gran trabajo espiritual de cada uno de nosotros. Debe ser a partir de ahora, porque todo aquel que descuida las oportunidades presentes, por mirar hacia un cielo futuro, donde espera lograr mejores condiciones, está apartándose definitivamente del reino de los cielos dentro de si mismo. Yo los invito para que la presencia suya en este recinto, sea la primera de una actitud que vuelva costumbre en el devenir de sus vidas. Los invito para que todos los días vengan a dar; a dar lo único que verdaderamente les pertenece, que son: Amor y Tiempo; Tiempo y Amor. Las niñas que aquí habrán de buscar refugio para su cuerpo físico, necesitan más que el alimento y el vestido, esos sutiles elementos que solo ustedes pueden dar: Amor y Tiempo; Tiempo y Amor. MORS JANUA VITAE, la muerte es la puerta de la vida y Teresa de Calcuta a partir de hoy, vive entre nosotros. En homenaje a su vida, quiero repetir un pensamiento de otro de los grandes mensajeros de la humanidad: Pitágoras. "La muerte es nuestro destino común. Las riquezas materiales se adquieren y se pierden. ¡Que tu vida se inspire en la más pura justicia! Sé intachable ante los otros y ante ti mismo. No desperdicies ninguna oportunidad para instruirte. Así tu vida se deslizará en una forma muy agradable. Medita sobre estos consejos. Cuando te hayas compenetrado de ellos, llegaras a concebir la idea de Dios, de los hombres y de las cosas, y a darte cuenta de la unidad de toda la Naturaleza. Conocerás entonces esta ley universal, por la que, en el Universo todo, materia y espíritu son idénticos en principio. Persiste en el esfuerzo de liberar tu alma, seleccionando juiciosamente y reflexionando sobre todas las cosas para asegurar el triunfo de lo mejor que hay en ti, el Espíritu. Entonces, cuando tú hayas dejado tu cuerpo mortal te elevarás en el éter, y ya no serás mortal, pues habrás adquirido la forma de un númen" gracias. |